Me obligan a enviar por correo electrónico una carta escrita a mano

Un día, dejándome llevar por unas expectativas exageradas, me abrí una cuenta en PaySafecard.com.

Una vez que me registré fue cuando pude acceder a toda la información completa sobre el servicio que ofrecen, y entonces fue cuando descubrí que mis expectativas iniciales habían sido realmente exageradas. Por tanto, decidí darme de baja; sin embargo, no existía ninguna manera de cancelar mi cuenta.

Yo estoy acostumbrado a que se me permita darme de baja de aquellos servicios contratados que ya no me interesan. Pero esta vez no existía la forma de hacerlo; por eso envié varios correos electrónicos solicitando la cancelación de mi cuenta. Y por fin, después de varios (muchos) intentos, me contestaron. Y aquí es donde viene la sorpresa…

Para darme de baja tenía que enviar por correo electrónico una carta escrita a mano. Repito: una carta escrita a mano enviada por correo electrónico. Yo también tuve que leerlo tres veces porque no me lo podría creer ni a la primera ni a la segunda. A la tercera me descojoné.

Incluso me imaginé la situación: yo cogía un folio y un bolígrafo, escribía a mano una carta solicitando la cancelación de mi cuenta, y luego dudé entre si tendría que escanear la carta o hacerle una foto intentando que el reflejo del flash no impidiera que fuera legible, para luego enviarla por correo electrónico. Me volví a descojonar.

Menos mal que mientras me imaginaba haciendo todo eso, por fin recuperé la cordura y pensé: ¿cómo coño voy a escribir una carta a mano (con un objetivo tan absurdo) si hace lustros que no escribo con bolígrafo? Recuerdo que la última vez que anoté un apunte en el reverso de mi tarjeta de visita me entraron unas agujetas en los dedos que me duraron más de cuatro días.

No hombre, me niego a hacer el ridículo de esta manera, a pesar de que cuando me registré en la web de PaySafecard acepté las Condiciones Generales de Contratación, y en concreto el surrealista punto 16.2. Generalmente no leemos las condiciones generales porque tampoco esperamos que en ese texto nos indiquen que para darnos de baja tendremos que enviar por correo electrónico una carta escrita a mano. Me vuelvo a descojonar.

En fin, ya sabes lo que te espera si tú también te abres una cuenta en PaySafecard.com.

Me descojono.