Las dichosas cookies; por no decir las putas cookies

Hola, apreciado señor Google:

He de reconocer que le había sobrevalorado. Yo le creía más listo de lo que realmente parece que es.

No se me enoje. Permítame que a continuación me explique.

Siempre he sido consciente de que matar el tiempo no es un asesinato, sino un suicidio; por eso, suelo emplear de forma adecuada las 24 horas de las que dispongo cada día. No obstante, a veces me apetece hacer el ganso y entro en su web, en Google, para buscar información sobre, por ejemplo, “cómo montar una granja de moscas”, y por culpa de las putas cookies, a partir de ese momento, cada vez que navego por Internet usted me bombardea con los putos anuncios Google AdSense de criaderos de insectos.

¿Usted es tonto, señor Google? ¿Realmente cree que voy a montar la puta granja de moscas? ¿No le parecen a usted un coñazo esos putos anuncios? ¿De verdad piensa que está mejorando la experiencia de navegar por Internet? ¿Se cree usted más listo porque es capaz de saber cuáles son las búsquedas que hago en Google para después bombardearme con anuncios sobre dichas búsquedas? ¿O por el contrario usted es tonto y cree que el hecho de que yo busque algo, por las razones que yo sólo sé, significa que me interesa realmente?

No se me enoje, señor Google, pero ¿usted es gilipollas?

Mi pregunta no es retórica, espero respuesta. A ver si es usted tan listo y descubre mi pregunta y me la responde. Con los muertos de las putas cookies.

Un saludo sincero y respetuoso.

Manu Moreno

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